Enfocándote En La Bendición

Quisiera que en esta lección podamos ver algunos principios espirituales para recibir más bendiciones.

Y digo más bendiciones, porque ya tenemos la bendición más grande, que es la salvación de nuestras almas.

“Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.” Proverbios 22:4

Hola, mi nombre es Vero Díaz, soy esposa de pastor en California, originaria de Monterrey Nuevo León, cristiana de primera generación, mi pastor fue el misionero Gerald D. Branch, y estudiamos en San Luis Potosí, México en el Colegio Bíblico Bautista de Estudios Superiores de el pastor Luis Ramos Cisneros.

Actualmente vivimos en San Diego California, uno de los lugares más hermosos que he visto, y con el mejor clima del mundo, pero con la más grande bendición de servir a Dios en la Iglesia Bautista Puerta Abierta, de San Diego, ya por 13 años, recuerdo en mis tiempos de estudiante del Colegio Bíblico, no sabía exactamente en dónde iba a servir a Dios, pero durante las prácticas en las misiones que nos enviaban estaba enfocada sirviendo con todo mi corazón, como si fuera a quedarme a servir allí para siempre, en el Charquito San Luis Potosí, la Sra. Porfíria, cada sábado me decía que su hijo iba a pescar rata de monte para comer, y yo por 6 meses ore con fervor que no encontrára para no probar ese platillo, y Dios me contestó, tantas memorias, la primera vez que gané almas en el ranchito bajamos del carro y los cercos eran de cactus, la primera casa que tocamos, lo primero que hizo mi hija fue poner su manita sobre las espinas, recuerdo con tanto amor a las hermanas y las anécdotas. Bueno mi vida ha sido muy pero muy bendecida y quiero compartirles unas de las cosas que he aprendido de nuestro Señor Jesucristo, y que me ha traído tanta bendición.

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse” Filipenses 2:3-6

Quiero mostrarles tres principios espirituales por los cuales recibiremos más bendiciones.

1. “HUMILDAD” .

Cristo es nuestro más grande ejemplo y Dios lo exaltó hasta lo sumo.  Este es uno de mis pasajes favoritos: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Mateo 11:29 La humildad es un valor opuesto a la soberbia, una persona humilde no pretende estar por encima, ni debajo de nadie, al contrario ha desarrollado conciencia de sus propias limitaciones y debilidades.

Humildad cotidiana:

Reconocer nuestros errores.

No tener complejos de superioridad… sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,” Mateo 20:26

No alabarse a sí misma. “Alábete el extraño, y no tu propia boca; El ajeno, y no los labios tuyos.” Pro. 27:2

No orgulloso y arrogante, “La soberbia del hombre le abate; Pero al humilde de espíritu sustenta la honra” Proverbios 29:23.

Más bien manso, sobrio, temeroso de Dios, escuchar a los demás, tomar en cuenta sus opiniones. “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad” Mateo 5:5

Respetar genuinamente. “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo” 1 Pedro 5:5,6

Obediencia. El profeta Samuel confronta al rey Saúl en 1 Samuel 15, Y sabemos la respuesta del rey Saúl, no fue obediente y no reconoció su error.

El profeta Natán confronta al rey David en 2 Samuel 12, y este con humildad reconoce su error y vemos en Salmos 51 su oración de arrepentimiento.

Sin duda, la humildad nos traerá muchas bendiciones. “Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” Santiago 4:6.

2. “CONTENTAMIENTO”

A Dios no le gustan los quejosos.Vemos en la Biblia que Él mató mucha más gente por quejas. Si queremos tener más bendiciones debemos de enfocarnos en tener contentamiento. En una predicación de Juan el Bautista, “También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario” Lucas 3:14. También tenemos el ejemplo del apóstol Pablo, “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad” Filipenses 4:12.

“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” 1 Ti. 6:6

“porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto” 1 Timoteo 6:7-8.

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;” Hebreos 13:5.

Nuestro Dios no es deudor de nadie así que enfoquémonos en hacer su voluntad y tener contentamiento para recibir más.

El profeta Natán le dijo a David: Y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. 2 S. 12:8. Dios le hubiese añadido mucho más si el rey hubiera tenido contentamiento, pero como no tuvo contentamiento, tomó la mujer de su prójimo y muy tristemente y a causa de eso, desde ese momento la espada no se apartó de su casa.

¿Estás contenta y agradecida con lo que Dios te ha dado?

3. “AGRADECIMIENTO”

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis al Espíritu.” 1 Tes. 5:18,19 Una de las fechas más hermosas aparte de Navidad aquí en Estados Unidos es Thanksgiving, qué significa acción de gracias. Y aparte, uno de los reflejos de la humildad es ser agradecidos, no sabes cuántas bendiciones he recibido solo por dar gracias, por ser agradecida, tiene poder la gratitud, piensa en todas las cosas buenas que Dios ha hecho por ti y dale gracias por ellas. Veamos un ejemplo:

“Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado”. Lucas 17: 17,19

Jesucristo sanó a este leproso, imagínate la gran bendición que de ahora en adelante podía estar cerca de su familia o de personas, uno no valora la salud hasta que la pierde, pero Dios les da otra gran bendición, y creo firmemente que es más grande que sanarlo de la lepra, le da la salvación eterna, gloria a Dios, por regresar  y ser agradecido, esto trae gloria a Dios por eso bendice más. “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.” Mateo 5:3

Dios es un Padre muy bueno y tiene el deseo en Su corazón de bendecirte, acercate a Su corazón y a Su voluntad, porque ahí está la verdadera y más grande bendición.

Dios les bendiga, gracias.

 

Vero Diaz
Iglesia Bautista Puerta Abierta
San Diego, Ca.

3 thoughts on “Enfocándote En La Bendición

  1. Laura Gutierrez says:

    Me gusto muchísimo , Es de gran Bendición .Yo quiero que me llegue la revista , me trate de subscribirme pero no pude. Que Dios los siga Bendiciendo grandemente.

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